Talleres con los papás y mamás

Es indudable que la familia es la primera fuerza que incide en la vida de los niños y niñas, no podemos negar que gran parte de los comportamientos que observamos en estos, se puede explicar por el tipo de relaciones que les ha tocado vivir.

En la convivencia con sus padres, en la interrelación con ellos, en la participación y adopción de su peculiar modo de vida, en suma en el marco estructural y funcional de su familia, es donde el individuo encuentra dadas las realidades que constituyen el núcleo original de su personalidad.

Para que el hombre pueda llegar a ser persona en el más auténtico y alto sentido, necesita haber recibido cuando niño o niña, cuando aún es más maleable, los elementos básicos que al desarrollarse lo convertirían en ser para los otros.

Corresponde inicialmente a la familia, a ambos padres, la responsabilidad de ofrecer al hijo, durante sus primeros 6 años de vida, las condiciones que le aseguren la básica experiencia de sentirse en un mundo acogedor, en un mundo abierto, que le proporcione una seguridad emocional que le permita saber que hay más seres que se preocupan por él, que lo aceptan y quieren, por lo que él es.

La mayoría de las parejas se hacen grandes ilusiones en cuanto a la crianza de sus hijos o hijas. Desean ser los mejores padres, sin embargo, no saben, que en la forma como se comporten en sus relaciones de pareja, el trato que les den a sus hijos o hijas, como les hablan, como los educan, constituyen las influencias más importantes para su felicidad, para la habilidad de solucionar sus propios problemas y en la efectividad en las relaciones con los demás.

Ante el desconocimiento de su tarea formadora de la personalidad de los hijos e hijas, los padres esperan que la Institución Educativa les ayude en esta labor, delegando así, en gran parte su responsabilidad.

Es por esta razón, que el Centro Educativo debe contribuir a formar a los padres, para que tomen una actitud más consciente, de que los primeros formadores son ellos mismos y que el Centro Educativo solo comparte con ellos la responsabilidad de proporcionar a los niños y niñas oportunidades que les permitan un desarrollo integral.

Relativamente pocas parejas son conscientes de la necesidad de adquirir elementos teóricos y prácticos que les permitan enfrentar adecuadamente la formación de sus hijos. Como consecuencia de esto corresponde al Centro Educativo buscar mecanismos para vincular y mantener a los padres dentro del programa de formación en esta área. Para esto se requiere entonces conocer el medio, las necesidades de los padres, los recursos de toda índole y brindarle condiciones estimulantes, diferentes a las formas tradicionales de reunión de padres de familia, donde en vez de escuchar pasivamente se sientan en un ambiente de cordialidad, aceptación, comprensión y respeto, que les permita expresar libremente sus inquietudes y sugerencias.

Solo así, es posible alcanzar la motivación y lograr la permanencia de los padres en el programa y la efectividad del mismo.

El fracaso frecuente de estos programas se debe a que los padres casi nunca encuentran una ayuda que responda efectivamente a sus necesidades. Casi siempre reciben información y solo información que en la mayoría de los casos, lo único que logra es confundirlos, hacerlos más inseguros de sus responsabilidades y convertirlos en esclavos de manuales y recetarios.

Conscientes de lo anterior las directivas del Centro Educativo Talentos han planeado al igual que el trabajo con los niños y niñas, actividades con los padres.

Talleres de padres: Son las actividades que invitan permanentemente a la familia a la reflexión, para su mejoramiento de calidad de vida y no solo de nivel de vida. Es un proyecto que invita al crecimiento de las personas para que luego se cualifique el rol de papás y/o mamás, o responsables de la formación de menores.

Deje una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.